jueves, 27 de marzo de 2008



En primer lugar tenemos que destacar el portico de las Platerias:


Da acceso hacia la nave transversal del sur de la catedral. Sus esculturas, del siglo XI son producto de maestros tolosanos y provienen en parte de la destruida puerta norte. El nombre se le debe a que en la placita, Plaza de las Platerías en que se ubica, trabajaban los orfebres (plateros).


En esta plaza se sitúa también la Fuente de los Caballos y al final de una escalinata del siglo XVIII, se alza esta fachada que es la más antigua de la catedral. A la izquierda, el término occidental del claustro de estilo plateresco; la Torre del Reloj.


Los dos pórticos de la derecha datan del año 1103 y las esculturas pertenecen a varias épocas. El tímpano de la portada derecha presenta escenas de la Vida de Jesús y el de la izquierda muestra la Tentación de Jesús en el desierto y la mujer adúltera.

En el centro de las imágenes de encima del tímpano se encuentra la obra cumbre del creador de la puerta de las Platerías, la que muestra a Cristo Salvador, y junto a ella, marcadamente resaltada, Santiago el Mayor.


Esta portada es una muestra de la rica iconografía románica de la época gloriosa de Compostela.
Al lado está la Torre del Reloj. Desde otra perspectiva de la Plaza se ve el pórtico de los Reyes, de mediados del siglo XVII.

El orden en el que se distribuyen las figuras no corresponde con la distribución primitiva. Los tímpanos no han sufrido modificación, conteniendo escenas del Nuevo Testamento. En el tímpano de la izquierda el lugar principal corresponde a la Tentaciones de Cristo, ocupando un espacio destacado la adúltera que tiene entre sus manos la cabeza de su amante que ha sido cortada por su marido. En el tímpano de la derecha encontramos como temas principales el Prendimiento, la Flagelación y la Coronación. En los estribos que flanquean la portada hallamos personajes y escenas del Antiguo Testamento, entre los que sobresale la figura de David. En las enjutas de los arcos se sitúan ángeles trompeteros, como si de un Juicio Final se tratara. El centro de esta zona está ocupado por las figuras del Salvador y Santiago, relacionado el primero con el círculo del Maestro Mateo, alrededor de un amplio número de personajes de los que sólo algunos se disponen originalmente.

En cuanto a la fachada norte de la catedral o de Azabachería;




En el siglo XVII, tras producirse un incendio, se desmanteló la antigua portada románica. Algunos relieves están hoy en la portada de Platerías. Se llamaba Puerta del Paraíso y por ella entraban los peregrinos. Es del siglo XVIII. Destaca en la coronación la estatua de Santiago y 2 reyes orantes: Alfonso III y Ordoño II, a sus pies. En el centro se ve la estatua de la Fe.

lunes, 24 de marzo de 2008

El Pórtico de la Gloria.

- Introducción.

Pórtico de la Gloria, nombre con que se conoce una de las puertas de la catedral de Santiago de Compostela en España, obra maestra del arte románico por la calidad de su decoración escultórica y la importancia del programa iconográfico.

Las obras de construcción del pórtico, realizado en mármol y granito, comenzaron hacia 1168 siendo obispo de la localidad gallega de Compostela Pedro Gudesteiz, y se terminaron en 1188 bajo el arzobispado de Pedro Suárez de Deza. El pórtico se eleva sobre una cripta y su distribución tripartita corresponde a la organización en tres naves de la planta de la catedral. Su autor fue el maestro Mateo, arquitecto y escultor, que se cree trabajó en Galicia desde 1168 hasta 1188.


El portico de la Gloria


En líneas generales, sus rasgos más característicos son:

La fachada exterior del pórtico desapareció en el siglo XVIII cuando fue sustituida por la actual, obra barroca de Fernando Casas y Novoa. En la fachada interior dos arcos flanquean otro central con parteluz, de mayor tamaño. La organización del conjunto no tiene precedentes hispanos, mostrando una clara influencia de modelos franceses, en especial del monasterio benedictino de la Magdalena en Vézelay.

En el gran tímpano central aparece representado el Salvador mostrando sus llagas, en actitud majestuosa, rodeado por los cuatro evangelistas con sus respectivos símbolos y ángeles con los instrumentos de la pasión, mientras los ancianos del Apocalipsis ocupan la arquivolta.

Una columna de cuádruple fuste define el parteluz sobre el que se encuentra la estatua sedente del apóstol Santiago, apoyado en un báculo y coronado por un nimbo con piedras engarzadas. En las jambas puede admirarse un magnífico conjunto de apóstoles y profetas, que parecen conversar entre sí, anunciando ya la estética del arte gótico.

La arcada izquierda del pórtico posee una decoración escultórica dedicada a la Ley de Moisés y la derecha al Juicio Final. Este pórtico, cuyas figuras aún conservan restos de policromía, ejerció una intensa influencia en ejemplos posteriores, como en la catedral de Chartres o en la de Lausana.

- Descripción del Pórtico de la Gloria.

Del Maestro Mateo, como de la mayoría de los artistas medievales, se sabe muy poco. En un documento de 1168 aparece como constructor del pórtico de la catedral de Santiago de Compostela y también en inscripciones del propio pórtico se le vuelve a citar como maestro de la obra a su finalización en al año 1188.


Detalle del Portico


Mateo se encargó de terminar los pies de las naves de la catedral de Santiago con su correspondiente triforio, construir la cripta que permitiese alargar dichas naves salvando el desnivel del terreno y construir el citado Pórtico de la Gloria.

Para algunos autores Mateo debió destruir el pórtico original ya terminado de la fachada y alargar las naves. Para otros, simplemente tal fachada no existía y consideran falsas las referencias del Codex Calixtinus sobre este conjunto monumental previo.

El Pórtico de la Gloria es una construcción basada en tres arcos, siendo mayor el central. Su iconografía se basa en el Apocalipsis de San Juan. En el tímpano del gran arco central aparece Cristo en majestad rodeado del Tetramorfos además de una serie de ángeles con los instrumentos de la pasión: la columna, la Cruz, la corona de espinas, los cuatro clavos y la lanza; un pergamino (sentencia de Pilatos) y una jarra (lavatorio de manos), y por último una caña, esponja y un pergamino en que probablemente se leyó la inscripción INRI.

Rodeando a los Evangelistas aparece una multitud de personajes de menor tamaño que representan a las 12 tribus de Israel y la turba celeste.

Por encima, en una de las arquivoltas aparecen los 24 ancianos con instrumentos musicales como e indica en el Apocalipsis. Son éstas figuras de gran realismo y movilidad. Incluso, los ancianos músicos hacen escorzos con sus cabezas para poder mirarse. El realismo de los instrumentos ha permitido su reconstrucción actual para intentar reproducir lo más fielmente los sonidos de la música de la época.

Si la parte alta del pórtico se representa la Jerusalén celeste, el nexo de unión con la tierra la representan las estatuas columna con las esculturas de grandes profetas y apóstoles del Antiguo y Nuevos Testamento (Moisés, Isaías; Daniel, Jeremías, San Pedro, San Pablo, San Juan, etc.)
El gran tímpano central antes descrito está sostenido por un parteluz. Arranca como columna de mármol con el árbol de Jesé (genealogía de Cristo) desde Adán hasta María y por último la Santísima Trinidad.

La columna central del pórtico sostiene de forma llamativa la estatua sedente del Apóstol Santiago, como patrono, acogiendo a los peregrinos.

La pequeña estatua de la parte posterior del parteluz se ha asociado siempre al Maestro Mateo arrodillado mirando hacia el interior del templo. En gallego se conoce esta estatua: "Santo dos Croques" por la costumbre de chocar las cabezas de los estudiantes.

Los dos arcos laterales, actualmente sin tímpano, aunque se cree que pudo tenerlos, llevan figuras con las escenas del Paraíso, Adán y Eva y el cautiverio de d las tribus de Israel y en el otro escenas del Juicio Final con expresivas imágenes del infierno

Este conjunto monumental creado como entrada occidental y principal de la catedral es uno de los más grandes monumentos medievales del mundo y paradigma de la evolución que durante la segunda mitad del siglo XII sufre el románico hacia el naturalismo gótico.

Es claro que tan magna obra no pudo realizarse por un solo hombre sino por un taller dirigido por el propio mateo Se perciben diferencias de calidad en muchas de sus partes. Si el Pantrocrátor o las figuras de las estatuas columna se han atribuido siempre a la maestra mano de mateo, los ángeles y evangelistas del tímpano parecen ser obra de discípulos del taller.

martes, 11 de marzo de 2008

Itinerario por el románico español

En el año 1182, cuatro viajeros caminaron hacia Santiago, recorriendo el camino hacia la tumba del Apóstol. Este es el relato de su viaje:

1ª Jornada: De Puente la Reina a Nájera
2ª Jornada: De Nájera a Burgos
3ª Jornada: De Burgos a Frómista
4ª Jornada: De Frómista a Sahagún

5ª Jornada: De Sahagún a León
6ª Jornada: De León a Rebenal del Camino

7ª Jornada: De Rebenal del Camino a Villafranca del Bierzo
8ª Jornada: De Villafranca del Bierzo a Triacastela

9ª Jornada: De Triacastela a Palas del Rey
y 10ª Jornada: De Palas del Rey a Santiago de Composte
la

Etapas 9 y 10ª

9º Etapa: De triacastela a Palas del Rey
10ª Etapa de Palas del Rey a Santiago.

Año 1182 de nuestro señor Jesucristo, comienza nuestra "odisea":

Ante todo explicar el motivo por el cual un rico comerciante de marmol, se dedica a realizar un viaje de peregrinación por las lejanas tierras que nos ocupan. Principalmente el motivo que me mueve es la Fé, Fé en nuestro Señor Jesucristo y en su obra y milagros; por tanto no podía dejar pasar una oportunidad así, recorrer el mismo camino que Santiago un elegido por el mismo Cristo nuestro Señor y aun es más poder estar frente a los restos de uno de los padres fundadores de la Iglesia Cristiana.

En el viaje me parecieron especialmente remarcables dos etapas, etapas donde las haya que marcaron a mi juicio todo el viaje y eclipsaron lo que había visto hasta ahora en mi lugar de procedencia, ni siquiera en la suntuosa Flandes vi riqueza arquitectónica igual.

Empezamos nuestra andanza en una posada de Triacastela, tras pasar la noche en esta y habiendo estado preparado nuestros pertrechos hasta altas horas de la madrugada partimos por la mañana antes de que el alba despuntase en lo alto del cielo.

Aun no había demasiado bullicio, para nuestra suerte no era dia de mercado y los artesanos aun no habían abierto sus negocios, salimos sin ningún retraso, sabíamos que la etapa que nos aguardaba era especialmente dura y teníamos el propósito de llegar al monasterio de de San Julián de Samos en torno a las 12 del medio día.

En la ciudad de Samos y más concretamente en el Monasterio, a nuestra llegada nos trataron con suma hospitalidad y nos permitieron entrar a comer y reponer un poco las fuerzas para la jornada de viaje que todavía quedaba por delante.

El monasterio estaba rodeado por un río, al que los monjes nos dijeron llamaban Ouribio, se trataba de un monasterio de benedictinos. El prior nos contó bastantes cosas acerca de su historia fundacional y de cómo S. Martín Dumiense lo fundó en el siglo VI.

Según algunos monjes eruditos, y estudiosos que andaban por el refectorio el obispo de Lugo Ermefredo restauró el monasterio en el año 655 y restableció la vida monástica bajo la regla de san Fructuoso. Durante la invasión árabe fue destruido y abandonado. Hacia el año 760 lo restauró Fruela I, albergando en él monjes procedentes del monasterio Agaliense de Toledo, con el abad Argerico y su hermana Sara a la cabeza. El hijo de Fruela, Alfonso II el Casto, que se había refugiado aquí algún tiempo, confirmó a los monjes, el 11 de junio del 811, las donaciones que había realizado su padre.

Cuarenta años más tarde, Ramiro I lo repobló de nuevo con monjes huidos de Andalucía. Puso al frente de la comunidad al abad cordobés Fatalis. Nuevas donaciones de Ordoño I al abad Ofilón.

A comienzos del siglo X, el obispo Ero de Lugo intentó hacerse con el control del cenobio, que quedó reducido a una simple parroquia. Pero el rey Ordoño II consiguió salvarlo de la crisis y lo revitalizó gracias a la llegada de nuevos monjes procedentes del monasterio de Penamaior. Desde el año 960, al menos, la comunidad de Samos vivió bajo la regla de san Benito.

Se trataba de una historia ciertamente interesante pero lo realmente espectacular no era como este pequeño monasterio había sobrevivido a lo largo de toda su vida, sino la gran belleza arquitectónica para nada comparable a lo que hasta ahora habia visto en Italia.

Contaba con un refectorio que era donde normalmente se podía comer y una serie de estancias para descansar del duro trayecto. Nos permitieron descansar sobre una cama habituada a tal efecto, sin embargo un dato curiosos que llamó mi atención es que no todos eramos dispuestos para descansar en el mismo lugar, a los peregrinos mas humildes se les conducía hacia una especie de construcción destinada a ellos.

Tras descansar plácidamente del duro trayecto, retomamos nuestro viaje, no sin antes agradecer a los monjes su hospitalidad, por ello en calidad de donativo entregue una bolsa de maravedís, no demasiado grande ni demasiado pequeña a fin de que prosperaran y la deuda fuera saldada.

Tras aceptar el donativo nos despidieron amablemente y marchamos hacia nuestra siguiente parada la legendaria Sarria, y digo legendaría porque las gentes rumoreaban que se trataba de una ciudad vigente desde el mismo imperio romano, su naturaleza y vegetación recordaban a mi añorada Italia, la humedad en el aire de Flandes; sin embargo lo más impresionante fue la ciudad, donde visitamos la capilla del Salvador, situada a unos 150 metros del conjunto monástico.

Se trataba de un oratorio privado que servía al mismo tiempo como iglesia funeraria, tambien era una capilla para uso de los forasteros que se alojaran en el monasterio.

Seguimos avanzando y llegamos a Barbadelo, donde llamó nuestra atención la Iglesia de Santiago.
Imponente construcción donde las haya y con una belleza arquitectónica fuera de sí, en la que su portada nos produjo una grata impresión y nos obligo a contemplarla embelesados durante largo rato, como si el tiempo avanzase cada vez más despacio.

Tras esta visita continuamos hacia Portomarín, donde pudimos deleitarnos con su belleza arquitectónica fue donado e n el 993, por Bermudo II a la iglesia de Santiago tal y como nos informaron us gentes. Desde aquí llegaríamos a Palas del Rey donde realizariamos una parada en nuestro viaje.

Palas del Rey era un prospero burgo situado junto al camino de los peregrinos, sin embargo pese a su belleza es criticable lo poco recatado de sus mujeres que salían a nuestro encuentro con una actitud un tanto lasciva, probablemente debiera tratarse de prostitutas buscando hacer negocio con los peregrinos que frecuentaban la zona.

Ignorando este suceso en el camino entre Palas del Rey y Portomarín; a nuestra llegada descansamos en un hospicio.

de Palas del Rey a Santiago:

Por la mañana bien temprano partimos, nuestra epopeya se acercaba a su fin y pronto se elevaría ante nosotros la gran ciudad de Santiago.

Palas del Rey poseía una configuración un tanto peculiar, poseía una gran iglesia, llamada S.Tirso y no muy lejos una zona conocida como Campo dos Romeiros donde los peregrinos se reunieron para comenzar la ultima jornada que les llevaría a Santiago, a no mucha distancia de este lugar se encontraba el antiguo monasterio de San Salvador de Vilar de Donas, perteneciente a la Orden de Santiago.

Tras esta peculiar costumbre, a la que en mi patria Italia no estamos para nada acostumbrados partimos en nuestra última etapa de viaje hacia el destino soñado.

La primera ciudad a la que llegamos fue Mellid un lugar importante en el Camino, ya que estaba emplazada en el punto de enlace entre su principal arteria y la que recorrían algunos peregrinos para dirigirse a Oviedo a venerar las reliquias que atesoraba el Arca Santa. Allí eran destacables las iglesias de San Pedro y Santa María

Continuamos avanzando hasta llegar a Lavacolla, situada muy cerca de nuestro destino final, esta ciudad debe su nombre al río Lavamentula. Allí nos aseamos y lavamos antes de dirigirnos al santuario del Apóstol.

De esta población pasamos a Monte del Gozo Llamado también Monte San Marcos o Monte del Monjoi o Monte Gaudii, desde allí contemplamos la gran ciudad de Santiago, sus mercados, su población urbana...

Aquí se encontraba una capilla dedicada a la Santa y Reverencial Cruz, construida por Gelmírez en 1105. En la capilla nos postramos en señal de agradecimiento por haber llegado hasta aquí. Desde este punto tras un breve recorrido finalmente llegamos a la ansiada Santiago, lugar donde se decía se habían encontrado los restos del apóstol y estaba pronosticada la construcción de una gran basílica.

Allí nos esperaba el gran maestro Mateo, que nos comenzó a instruir acerca de su proyecto y de los complejos entresijos de esta modalidad tan peculiar de arte.


Obras analizadas.

Monasterio de Samos (Samos)
Capilla del Salvador (Sarria)
Iglesia de Santiago (Barbadelo)
Iglesia de Santa María (Mellid)
Capilla a la Santa y Reverencial Cruz (Monte del Monjoii)