domingo, 30 de marzo de 2008

Historia constructiva de la Catedral de Santiago de Compostela

Alrededor del año 813, en tiempos del Rey de Asturias Alfonso II el Casto, un ermitaño cristiano llamado Paio le dijo al obispo gallego Teodomiro, de Iria Flavia (España), que había visto unas luces merodeando sobre un monte deshabitado. Hallaron una tumba donde se encontraba un cuerpo degollado con la cabeza bajo el brazo.

En torno al año 813, la "leyenda" explica que en tiempos del rey asturiano Alfonso II el Casto, el ermiñato Paio le dijo al obispo gallego Teodomiro que había visto unas luces sobre un monte deshabitado. En él, hallaron una tumba donde se encontraba un cuerpo degollado con la cabeza bajo el brazo. Esto dió pie, junto a los ciclos de la épica hispana (invención de la aparición de Santiago en la batalla de Clavijo, lo que supuso el comienzo de la advocación del "Santiago Matamoros", para elaborar un relato según el cual el apóstol Santiago el Mayor habría visitado España, y los restos encontrados se le correspondería. Esto dió al rey un doble beneficio. Por un lado, la aglutinación de sus territorios bajo la protección del apóstol, y por otra parte la cristianización de la "vía del Finisterre", por la que pronto comenzaría una peregrinación hacia la tumba del presunto apóstol.

Así, sobre un lugar prácticamente deshabitado donde se encontraba una necrópolis dolménica, se edificará en el siglo IX un templo primigenio para contener los restos del "apóstol", iniciándose el fenómeno de la peregrinación. Esta pequeña basílica de tres naves y ábside cuadrangular se comenzaría a construir la catedral a finales del siglo XI. La obra se proyectará desde sus cimientos con el doble propósito de albergar las reliquias del apóstol y disponer de un espacio lo suficientemente grande como para poder dar cabida al gran número de peregrinos que se desplazaba a Santiago para venerarlas.

La construcción de la Catedral comenzó en torno al año 1075, promovida por el obispo Diego Peláez y dirigida por el Maestro Esteban. Durante de las décadas siguientes y bajo los auspicios de Diego Gelmírez, las obras se mantuvieron pese a los conflictos de la época, y la catedral fue terminada en su mayor parte hacia el año 1122. Las obras, que se dilataron durante un período de 150 años, se dividen en dos períodos fundamentales, que se pueden rastrear muy bien gracias a dos textos alusivos a las mismas (el Codex Calixtinus y la Historia Compostelana):

- Desde 1075 a 1122: Con el Inicio de la fábrica bajo los obispados de don Diego Peláez y don Diego Gelmírez.
- Últimas décadas del siglo XII y primeras del XIII: Cuando se concluye el taller encabezado por el maestro Mateo.

Existe, no obstante, un último período de remodelaciones en la catedral, que se enmarca en la llamada "segunda edad de oro de la peregrinación a Compostela", entre los siglos XVII y XVIII debido a la afluencia de peregrinos franceses. Durante estos siglos y hasta el XVIII, van a remodelarse algunas de las fábricas medievales como la cercana San Martín de Pínaro, el también cercano Monasterio de San Payo de Antealtares y la fachada principal de la catedral que mira hacia la plaza del Obradoiro, donde trabajaron numerosos picapedreros que dieron a esta fachada su actual y marcado carácter barroco.

jueves, 27 de marzo de 2008



En primer lugar tenemos que destacar el portico de las Platerias:


Da acceso hacia la nave transversal del sur de la catedral. Sus esculturas, del siglo XI son producto de maestros tolosanos y provienen en parte de la destruida puerta norte. El nombre se le debe a que en la placita, Plaza de las Platerías en que se ubica, trabajaban los orfebres (plateros).


En esta plaza se sitúa también la Fuente de los Caballos y al final de una escalinata del siglo XVIII, se alza esta fachada que es la más antigua de la catedral. A la izquierda, el término occidental del claustro de estilo plateresco; la Torre del Reloj.


Los dos pórticos de la derecha datan del año 1103 y las esculturas pertenecen a varias épocas. El tímpano de la portada derecha presenta escenas de la Vida de Jesús y el de la izquierda muestra la Tentación de Jesús en el desierto y la mujer adúltera.

En el centro de las imágenes de encima del tímpano se encuentra la obra cumbre del creador de la puerta de las Platerías, la que muestra a Cristo Salvador, y junto a ella, marcadamente resaltada, Santiago el Mayor.


Esta portada es una muestra de la rica iconografía románica de la época gloriosa de Compostela.
Al lado está la Torre del Reloj. Desde otra perspectiva de la Plaza se ve el pórtico de los Reyes, de mediados del siglo XVII.

El orden en el que se distribuyen las figuras no corresponde con la distribución primitiva. Los tímpanos no han sufrido modificación, conteniendo escenas del Nuevo Testamento. En el tímpano de la izquierda el lugar principal corresponde a la Tentaciones de Cristo, ocupando un espacio destacado la adúltera que tiene entre sus manos la cabeza de su amante que ha sido cortada por su marido. En el tímpano de la derecha encontramos como temas principales el Prendimiento, la Flagelación y la Coronación. En los estribos que flanquean la portada hallamos personajes y escenas del Antiguo Testamento, entre los que sobresale la figura de David. En las enjutas de los arcos se sitúan ángeles trompeteros, como si de un Juicio Final se tratara. El centro de esta zona está ocupado por las figuras del Salvador y Santiago, relacionado el primero con el círculo del Maestro Mateo, alrededor de un amplio número de personajes de los que sólo algunos se disponen originalmente.

En cuanto a la fachada norte de la catedral o de Azabachería;




En el siglo XVII, tras producirse un incendio, se desmanteló la antigua portada románica. Algunos relieves están hoy en la portada de Platerías. Se llamaba Puerta del Paraíso y por ella entraban los peregrinos. Es del siglo XVIII. Destaca en la coronación la estatua de Santiago y 2 reyes orantes: Alfonso III y Ordoño II, a sus pies. En el centro se ve la estatua de la Fe.

lunes, 24 de marzo de 2008

El Pórtico de la Gloria.

- Introducción.

Pórtico de la Gloria, nombre con que se conoce una de las puertas de la catedral de Santiago de Compostela en España, obra maestra del arte románico por la calidad de su decoración escultórica y la importancia del programa iconográfico.

Las obras de construcción del pórtico, realizado en mármol y granito, comenzaron hacia 1168 siendo obispo de la localidad gallega de Compostela Pedro Gudesteiz, y se terminaron en 1188 bajo el arzobispado de Pedro Suárez de Deza. El pórtico se eleva sobre una cripta y su distribución tripartita corresponde a la organización en tres naves de la planta de la catedral. Su autor fue el maestro Mateo, arquitecto y escultor, que se cree trabajó en Galicia desde 1168 hasta 1188.


El portico de la Gloria


En líneas generales, sus rasgos más característicos son:

La fachada exterior del pórtico desapareció en el siglo XVIII cuando fue sustituida por la actual, obra barroca de Fernando Casas y Novoa. En la fachada interior dos arcos flanquean otro central con parteluz, de mayor tamaño. La organización del conjunto no tiene precedentes hispanos, mostrando una clara influencia de modelos franceses, en especial del monasterio benedictino de la Magdalena en Vézelay.

En el gran tímpano central aparece representado el Salvador mostrando sus llagas, en actitud majestuosa, rodeado por los cuatro evangelistas con sus respectivos símbolos y ángeles con los instrumentos de la pasión, mientras los ancianos del Apocalipsis ocupan la arquivolta.

Una columna de cuádruple fuste define el parteluz sobre el que se encuentra la estatua sedente del apóstol Santiago, apoyado en un báculo y coronado por un nimbo con piedras engarzadas. En las jambas puede admirarse un magnífico conjunto de apóstoles y profetas, que parecen conversar entre sí, anunciando ya la estética del arte gótico.

La arcada izquierda del pórtico posee una decoración escultórica dedicada a la Ley de Moisés y la derecha al Juicio Final. Este pórtico, cuyas figuras aún conservan restos de policromía, ejerció una intensa influencia en ejemplos posteriores, como en la catedral de Chartres o en la de Lausana.

- Descripción del Pórtico de la Gloria.

Del Maestro Mateo, como de la mayoría de los artistas medievales, se sabe muy poco. En un documento de 1168 aparece como constructor del pórtico de la catedral de Santiago de Compostela y también en inscripciones del propio pórtico se le vuelve a citar como maestro de la obra a su finalización en al año 1188.


Detalle del Portico


Mateo se encargó de terminar los pies de las naves de la catedral de Santiago con su correspondiente triforio, construir la cripta que permitiese alargar dichas naves salvando el desnivel del terreno y construir el citado Pórtico de la Gloria.

Para algunos autores Mateo debió destruir el pórtico original ya terminado de la fachada y alargar las naves. Para otros, simplemente tal fachada no existía y consideran falsas las referencias del Codex Calixtinus sobre este conjunto monumental previo.

El Pórtico de la Gloria es una construcción basada en tres arcos, siendo mayor el central. Su iconografía se basa en el Apocalipsis de San Juan. En el tímpano del gran arco central aparece Cristo en majestad rodeado del Tetramorfos además de una serie de ángeles con los instrumentos de la pasión: la columna, la Cruz, la corona de espinas, los cuatro clavos y la lanza; un pergamino (sentencia de Pilatos) y una jarra (lavatorio de manos), y por último una caña, esponja y un pergamino en que probablemente se leyó la inscripción INRI.

Rodeando a los Evangelistas aparece una multitud de personajes de menor tamaño que representan a las 12 tribus de Israel y la turba celeste.

Por encima, en una de las arquivoltas aparecen los 24 ancianos con instrumentos musicales como e indica en el Apocalipsis. Son éstas figuras de gran realismo y movilidad. Incluso, los ancianos músicos hacen escorzos con sus cabezas para poder mirarse. El realismo de los instrumentos ha permitido su reconstrucción actual para intentar reproducir lo más fielmente los sonidos de la música de la época.

Si la parte alta del pórtico se representa la Jerusalén celeste, el nexo de unión con la tierra la representan las estatuas columna con las esculturas de grandes profetas y apóstoles del Antiguo y Nuevos Testamento (Moisés, Isaías; Daniel, Jeremías, San Pedro, San Pablo, San Juan, etc.)
El gran tímpano central antes descrito está sostenido por un parteluz. Arranca como columna de mármol con el árbol de Jesé (genealogía de Cristo) desde Adán hasta María y por último la Santísima Trinidad.

La columna central del pórtico sostiene de forma llamativa la estatua sedente del Apóstol Santiago, como patrono, acogiendo a los peregrinos.

La pequeña estatua de la parte posterior del parteluz se ha asociado siempre al Maestro Mateo arrodillado mirando hacia el interior del templo. En gallego se conoce esta estatua: "Santo dos Croques" por la costumbre de chocar las cabezas de los estudiantes.

Los dos arcos laterales, actualmente sin tímpano, aunque se cree que pudo tenerlos, llevan figuras con las escenas del Paraíso, Adán y Eva y el cautiverio de d las tribus de Israel y en el otro escenas del Juicio Final con expresivas imágenes del infierno

Este conjunto monumental creado como entrada occidental y principal de la catedral es uno de los más grandes monumentos medievales del mundo y paradigma de la evolución que durante la segunda mitad del siglo XII sufre el románico hacia el naturalismo gótico.

Es claro que tan magna obra no pudo realizarse por un solo hombre sino por un taller dirigido por el propio mateo Se perciben diferencias de calidad en muchas de sus partes. Si el Pantrocrátor o las figuras de las estatuas columna se han atribuido siempre a la maestra mano de mateo, los ángeles y evangelistas del tímpano parecen ser obra de discípulos del taller.